Mi felicidad es yo y no tú. Me llamas rebelde. Te pido que me ayudes a hacer de mí algo verdadero. Sólo mírame a los ojos y quiéreme así como soy: una adolescente.
Hoy en día ser parte de una familia numerosa es un privilegio que pocos conocen y, para mí, ser la segunda de nueve hijos, es una aventura incomparable. No pasa un solo día sin que ocurra algo especial o que aprenda algo nuevo.