Televisión, ¿amiga?

“Muchas veces escuchamos a los padres de familia criticar a la televisión por ser nociva para sus hijos... parecería una decisión acertada que empecemos a saber "utilizarla" en beneficio de nuestros hijos.”

2004-11-24

Muchas veces escuchamos a los padres de familia criticar a la televisión por ser nociva para sus hijos. Algunos dicen "esto no lo ves", otros prefieren dejarlos ver, para que no molesten, o para que no hagan cosas peores, pero sabiendo que quizá no esté bien adoptar esa actitud. Así, todos nos colocamos en algún lugar de una gran escala, entre los que prohíben sin más, y los que usan a la TV como una niñera. Los padres nos preocupamos mucho por lo que les enseñan a nuestros hijos en los colegios, escuelas y liceos, y nos llenamos la boca diciendo que "una buena educación es lo mejor que les podemos dar". Por eso, queremos que los programas se actualicen, que aprendan idiomas, computación, y todo lo que pueda ayudarlos "en el día de mañana". Y todo eso está muy bien, pero estamos dejando escapar un medio educativo muy valioso: la televisión. Es valiosa en primer lugar porque cuando la vemos lo hacemos distendidos, sin barreras, así, la tele es una fuente de placer. En segundo lugar, la televisión es un medio educativo muy valioso, porque por medio de ella nos servimos muchas veces para actuar en nuestra vida real, es decir, "aprendemos" de ella, nos puede servir de modelo. Si pensamos lo que esto significa para nuestros hijos, vamos a poder apreciar que ellos pasan varias horas al día frente a un aparato que puede llegar a incidir en ellos tanto como la familia o la escuela. Esto no significa que haya que erradicar a la televisión del hogar, ella ya está ahí, ya forma parte de nuestra vida cotidiana. Por lo tanto, parecería una decisión acertada que empecemos a saber "utilizarla" en beneficio de nuestros hijos. Algunos puntos a considerar al respecto serían:

-Prender la tele para determinado programa, y no dejarla como telón de fondo. Debemos aprender a apagar el televisor cuando no lo usamos. Es un electrodoméstico más.

-Acompañar dentro de lo posible a nuestros hijos a ver los programas que a ellos les interesa, y dialogar con ellos sobre la trama, los personajes, etc.

-Predicar con el ejemplo. Como todo en la vida, es lo que más cuesta. Si los papás nos enfrascamos tanto con la tele que no les contestamos cuando nos hablan, o los echamos para ver tranquilos nuestro programa, los chicos van a considerar el televisor como alguien muy importante dentro de la familia.

Existen otras muchas maneras de ayudar a nuestros hijos a disfrutar más de la televisión, de una manera más sana. Claro que los papás y mamás vamos a tener que ser los primeros en tomar conciencia de que no existe la televisión mala o buena, todo pasa por el uso que se le dé. Y recordar que a ver televisión se aprende en casa.

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